miércoles, 3 de agosto de 2011
Inicio-artículos de ayuda-artículos de psicología infantil-técnicas de estudio para niños: marcando la diferencia-La importancia del hábito de estudio (Leer más…)
miércoles, 3 de agosto de 2011 by Caroline · 0
martes, 2 de agosto de 2011
- Entender el texto.
- Subrayar.
- Resumir y hacer esquemas.
- Memorizar y repasar.
- Aprender a distribuir el tiempo.
- Aumentar su concentración y motivación por el estudio.
martes, 2 de agosto de 2011 by Caroline · 2
miércoles, 13 de julio de 2011
PELIGRO!!: NO EXPONGA A SUS HIJOS NI A USTEDES MISMOS A LAS PANTALLAS DE LA COMPUTADORA Y LA TELEVISIÓN!!!
![]() |
| Nos prohíben salir y nos quedamos todo el día en la tele |
![]() |
| Todo el día estamos aquí |
![]() |
| No se qué haría sin mi novio virtual ¡lo es todo para mí! |
![]() |
| Tenemos la tele en el cuarto y la apagamos cuando queremos |
![]() |
| CUIDADO: Tu cerebro imita la frecuencia en el ambiente |
![]() |
| CUIDADO CON LOS VIDEO JUEGOS!!!! |
![]() |
| Gracias DraCaroline por interesarse en nosotros :) |
miércoles, 13 de julio de 2011 by Caroline · 0
sábado, 9 de abril de 2011
Es bien importante por ejemplo a medida de que crecemos, el cerebelo se va entrenando para mejorar su funcionamiento. Un recién nacido por ejemplo, no tiene desarrollado el cerebelo por eso es que no ejerce un poder absoluto sobre sus movimientos. Vean a los bebés siempre quieren agarrar algo pero cierran las dos manitos al hacerlo, encogen los piecesitos e incluso doblan y encorvan el cuerpo.
sábado, 9 de abril de 2011 by Caroline · 0
domingo, 28 de noviembre de 2010
domingo, 28 de noviembre de 2010 by Caroline · 2
miércoles, 1 de septiembre de 2010
No es fácil para muchas personas conocer a alguien que pueda resultar interesante, pero cuando se encuentra y se decide iniciar una relación, uno se aventura en un universo de experiencias novedosas y de complejos sentimientos y emociones. Muchas personas desean encontrar una pareja y establecer una relación sólida pero por otra parte, les da miedo adquirir un compromiso.
| 1. Cuando deseo tenerte... y huyo de ti |
Desde los primeros años de vida, ya nace el amor por las personas cercanas y de las que existe una dependencia. En la infancia el vínculo amoroso va dirigido hacia los progenitores y entorno familiar. El mundo del niño se reduce al ambiente familiar, las personas que conoce y le rodean. En la adolescencia ese vínculo se amplía al grupo de iguales, se busca la cercanía y el placer con los amigos. Al llegar a la juventud, se empieza a despertar la necesidad de compartir las experiencias con una pareja. En la mayoría de las ocasiones, la necesidad de divertirse y estar con los amigos es tan poderosa como la necesidad de estar con la pareja, motivo en ocasiones de conflicto con uno mismo, ya que el individuo tiene que empezar a entrenarse en tomar decisiones y aprender a establecer prioridades, así como a saber compartir y organizar sus preferencias. Será llegados a la edad adulta cuando el foco de motivación se centra principalmente en encontrar una pareja. Claro está, que en primer lugar no es fácil para muchas personas conocer a alguien que pueda resultar interesante, pero cuando se encuentra y se decide iniciar una relación, uno se aventura en un universo de experiencias novedosas y de complejos sentimientos y emociones. Muchas personas desean encontrar una pareja y establecer una relación sólida pero por otra parte, les da miedo adquirir un compromiso. |
| 2. ¿Por qué aparece el miedo? |
El miedo es el resultado de un desajuste entre lo que tenemos que afrontar y los recursos de los que se dispone. No solo es importante tener los recursos necesarios para afrontar las situaciones, es primordial que la persona sea consciente de la capacidad que posee y la lleve a la práctica. Cuando la persona ignora sus propias capacidades, aparecen los temores e inseguridades que hacen a uno más frágil y débil ante las circunstancias. En estos casos, la persona tiende a huir porque no sabe como responsabilizarse ni asumir las diferentes adversidades con las que puede enfrentarse. |
| 3. ¿Qué personas son más vulnerables? |
La autonomía y responsabilidad son capacidades que se van construyendo y aprendiendo con los años. La familia tiene un papel fundamental en la formación de los recursos y capacidades del individuo. Así pues, una educación protectora, permisiva o muy rígida impide al individuo desarrollar sus propias estrategias de afrontamiento para valerse por sí mismo. La persona que ha aprendido a establecer normas rígidas, lo hará también con su pareja. Será exigente para compartir, dar y recibir del otro, y en el momento que la relación no siga el curso esperado, vendrá la frustración y la ruptura sin dar posibilidad de cambio. La rigidez también lleva a que el individuo tenga la necesidad de tenerlo siempre todo controlado. Ese control se pierde en el momento que se comparte con una pareja el día a día y no se tienen las estrategias adecuadas para afrontar las situaciones novedosas que van apareciendo. Aparece entonces la inseguridad y el miedo que provoca angustia y frustración y por ende, se tiende a evitar aquello que no se controla. También existe en estas personas una dificultad para expresar las propias emociones. Intentan no profundizar en lo que piensan y sienten de forma que las conversaciones que mantienen tienden a ser superfluas para no mostrar sus inseguridades y sentirse inferiores. |
| 4. ¿Cuál es su modus operandi? |
Cuando surge el miedo a la intimidad, empiezan a crecer las dudas y a buscar “fallos” en la pareja. En cierta forma, la falta de estrategias y de conocimiento sobre uno mismo hace que se busque justificación a la propia inseguridad y temores. Como no se está preparado para asumir y abordar las carencias que uno tiene, se busca en el otro fallos que alivien el malestar generado y así comprobar que la causa del desconcierto es que la otra persona no es la adecuada. Al final se buscará romper la relación para recuperar la estabilidad y huir del descontrol. Este proceso de búsqueda de pareja y rechazo al compromiso se repetirá continuamente con diferentes parejas hasta que la persona asuma que tiene que abordar sus limitaciones. El ciclo se conseguirá romper cuando la persona se sincere consigo misma, afronte sus verdaderas necesidades y se arriesgue al compromiso. |
| 5. ¿Cómo afrontar el miedo al compromiso? |
- Hay que hacer frente a la situación conociendo y asumiendo qué sucede y por qué sucede. Se debe contemplar la posibilidad de cambio sin que ello implique una sensación de descontrol.
- La autoconfianza debe ser un camino que se inicie desde un reconocimiento positivo de las capacidades y dificultades que uno posee. Valorarse más uno mismo fortalecerá la seguridad en las acciones y decisiones que se tomen.
- Es esencial aprender a expresar los temores y las inseguridades. Saber exteriorizar las preocupaciones ayuda a fomentar una relación de confianza y de mayor conocimiento entre los miembros de la pareja.
- También es importante conocer todos los miedos para sanearlos con nuevos pensamientos más adecuados y ajustados a la realidad.
El miedo es una emoción que aparece cuando se percibe una situación de amenaza y peligro. Cuando el miedo surge ante experiencias placenteras y que aportan felicidad, estamos ante un miedo irracional que puede causar mucha insatisfacción y frustración si no se intenta afrontar y combatir.
Sara Rivero Mañas y Juan J. Borrás Valls
pulevasalud.com
miércoles, 1 de septiembre de 2010 by Caroline · 0
viernes, 27 de agosto de 2010
Si tenemos miedo al rechazo, a que nos digan que no, a no estar a la altura, a creer que el otro no se fijará en nosotros... estamos condenados al fracaso más rotundo.
Se habla mucho sobre cómo seducir o ligar, de lo necesario que es saber relacionarse con el sexo contrario, de que estar en pareja es una de las vías principales para conseguir la felicidad completa.
Como todo ello es creíble y además fomentado socialmente, la idea de estar sin pareja cada vez se nos plantea como más intolerable y nos produce ya no miedo sino terror. Todo esto cada día es más aparente, de hecho, vemos como aumentan las páginas en la red que se dedican a poner en contacto a personas que están sin pareja, de la creación de clubs de singles, de agencias que organizan viajes y encuentros para solitarios, en general, de un sinfín de propuestas para poder ser más felices o desgraciados, pero como no, en pareja.
Esta situación refleja el hecho de que la necesidad de amar y ser amados sigue moviendo el mundo y nadie quiere perdérselo.
Pero, no todo vale cuando nos relacionamos con otras personas. Para esto también hay que aprender. Sí, esto de que la seducción es una cuestión innata, de que hay personas atractivas por naturaleza, -recuerda que sólo existen 30 top models en todo el mundo-, no se ajusta demasiado a la realidad.
La verdad es que la seducción es un aprendizaje más, y que hemos de saber no sólo como hacerlo bien, sino sobre todo ver dónde nos equivocamos para perder el miedo.
Si tenemos miedo al rechazo, a que nos digan que no, a no estar a la altura, a creer que el otro no se fijará en nosotros, entonces estamos condenados al fracaso más rotundo.
Y para que lo tengas claro, sólo hemos de dar unos cuantos consejos para que seas un verdadero desastre en el arte de la seducción:
* No sonrías jamás.
* No salgas nunca de casa. Búscate un listado de excusas lo suficientemente creíbles para que te dejen inmóvil en tu sofá.
* Créete que eres poco interesante y que por ello todas las personas que se fijen en ti o por las que tú te sientas atraído/a serán también muy poco interesantes e incluso aburridas.
* No te acicales. Busca la ropa más fea que tengas, o aquella que aunque esté de moda a ti te sienta fatal. O bien, llénate de abalorios -contra más mejor, para que cuando la gente te vea crea que eres un árbol de Navidad. Recuerda, antes muerta que sencilla-. O si lo prefieres, báñate en perfume.
* Ve lo más incómodo/a que puedas. Si nunca llevas tacones, póntelos; si vas siempre con pantalones, ponte falda y medias; utiliza la corbata que escondes al fondo del armario, o sea, contra menos natural te sientas mejor.
* No tomes nunca la iniciativa; seguro que te importa más lo que opinen los demás que lo que desees tú, ya sabes, sea quién sea lo que pueda pensar es más importante que lo que tú piensas.
* No des la oportunidad de que el otro opine por si mismo. Si tú has decidido que no vales la pena, seguro que el otro también lo piensa. No le des nunca la oportunidad al otro de que decida por si solo si tú le resultas atractivo/a.
* Compórtate cómo si fueras perfecto/a. Contrólalo todo y no te relajes en ningún momento.
* La única persona que tiene miedo a la hora de relacionarse eres tú, a los demás no les pasa.
* Si te miran, hazte el despistado/a y no correspondas jamás con miradas de complicidad.
* No creas nunca en ti mismo/a. Seguro que como en alguna ocasión te ha salido mal, esto siempre se va a repetir, por lo tanto, no te esfuerces, éste es tu destino.
* Pero, sobre todo piensa que tu miedo ha de ser inmensamente superior a tu deseo de ser feliz.
http://www.parasaber.com
Martha Arazanz
viernes, 27 de agosto de 2010 by Caroline · 0
jueves, 26 de agosto de 2010
Con mucho cariño comparto el artículo que escribí para el día de hoy jueves 26 de agosto de 2010 en el "Diario La Estrella de Panamá" sobre la decepción que algunos padres se llevan cuando tienen a sus hijos.
Demasiados padres relacionan su bienestar con el estado de ánimo de su hijo y terminan sintiéndose miserables y culpables.
Las madres se sienten felices cuando nacen sus hijos y los hombres dicen también que tener hijos les cambia la vida haciéndola mejor.
Pero cuando este sentimiento inicial pasa ¿Realmente los niños hacen más felices a sus padres? Tener hijos no nos hace más felices para nada. Frecuentemente los niños hacen infelices a sus padres. Y entre más hijos tienes, más infeliz te sientes. Los padres no son más felices que sus contemporáneos sin hijos. Y añado que los que no tienen hijos tienen frecuentemente más química, generosidad y creatividad con los hijos de otras personas.
Todos los investigadores que han realizado estudios en este tema concuerdan que tener hijos tiene un efecto perjudicial en el matrimonio (los padres pasan más tiempo con sus hijos y menos uno al otro).
“Esperar” y “felicidad” son palabras que no deberían ir juntas-es un error “esperar” felicidad de nada. En especial cuando se esperan hijos, no debería ser una felicidad personal tener hijos. ¿Realmente tenemos solamente hijos por las razones más egoístas para complacernos a nosotros mismos?
Un padre nos relata que cuando nació su primer hijo, no le gustaba escucharlo llorar. Era un anti-lágrimas. No podia relajarse o aceptarlo. Quería que él fuera feliz. Más ilusorio era el hecho de que deseaba que fuese feliz todo el tiempo.
Una nueva madre y su bebé se encuentran en conflicto con la felicidad. La madre desea un sueño imposible. El bebé está tan fresco como una nueva página. O esa es la ilusión. Ella desearía que estuviera limpio y quieto todo el tiempo. El bebé tiene otras ideas. La pregunta aquí es quién es dependiente de quién: ¿La madre hace feliz al bebé? O ¿es lo contrario? ¿O es imposible que todos sean felices?
Los padres tienen un tremendo miedo a la infelicidad. Sé que no estoy sola al desear que todos fueran felices todo el tiempo. Y eso es un espejismo porque estar vivo significa inconsistencia y algunas veces experimentar infelicidad.
Lo que sea. Deberíamos tratar y aligerar la presión por la felicidad como padres. La felicidad no viene cuando se le llama. Los mejores momentos- los más felices- que he tenido con mis hijos son, y siempre serán, cuando nada se planeó con antelación. Todas esas anécdotas que se suponían ordinarias se convirtieron en una alegría misteriosa. Pero, al final, ser padres no es cuestión de felicidad, es sobre el amor-que no es lo mismo del todo.
Autora DraCaroline
www.dracaroline.com
jueves, 26 de agosto de 2010 by Caroline · 0












