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| Su hija dice que era un suplicio vivir con ella |
Todos nos hemos quedado impresionados con las declaraciones que acaba de hacer la hija de 46 años Alexis de la tan conocida Martha Stewart, al escribir en su libro como fue vivir con su madre tan famosa durante su infancia. Estamos hablando de un personaje que ha amontonado (¡si!!! Ya me la imagino ahorrando centavo tras centavo) de millones de dólares.
Una madre que de madre no tenía nada dice Alexis, ya que no fue afectiva con nadie ni tampoco le interesaba ser amigable con los niños.
Prácticamente
tenía que vivir con una pistola en la cabeza, ya que su madre le hacía hacer
una y otra vez las cosas hasta que salían perfectas. No habían fiestas de
Navidad ni de Halloween. En la noche de brujas apagaban todas las luces para
que nadie pidiera dulces. Los regalos de Navidad tenía que forrarlos la hija
pero no tenía que ver lo que había dentro. La madre no le compro brassieres
cuando los necesito durante sus primeros años en la adolescencia, tenían que regalárselos
sus amiguitas, y una vez que los descubrió la madre se volvió una loca
tirándolos y maldiciendo. Tampoco había nada de comida en el refrigerador,
solamente ingredientes para hacer las comidas famosas que tanto le gustan a las
personas. Dijo la hija “nunca había comida en casa, mientras que en las de mis
amigas los refrigeradores no les faltaba comida”.
Uno de los aspectos que le molestaba sobremanera a Alexis era ver como su madre tenía la costumbre de dejar la puerta abierta del baño para orinar. Inclusive cuando llegaban las visitas la dejaba abierta a pesar de la vergüenza que le hacía pasar a su hija.
Observando como la propia Martha Stewart no tuvo un modelo de madre a seguir siendo la hija número seis de su familia, tampoco tuvo nada de afectividad, ¿se dan cuenta como sigue el patrón?
Conflictos entre su Público y su Yo interior
Todos ponemos
nuestra mejor máscara ante el público para ser aceptados, aquí no hay vuelta de
hoja. Pero nuestro yo privado es muy diferente al que mostramos ante la sociedad. ¿Por qué? Porque entre más escondamos nuestro verdadero yo ante los
demás, tenemos un riesgo más grande de perder el sentido de quién en realidad
somos. Esto es lo que me comentaba Daniel (así le pondremos) un paciente mío “No sé quién realmente soy. Parezco tan
competente ante los demás. Todos parecieran confiar tanto en mí: mi esposa, mis
hijos, mis colegas. Ahora siento que tengo que bajar mis defensas y reconectar
mis defensas con mi propio yo. He perdido la noción de quién soy”.
Le aconsejé que
tomara pasitos pequeños al comenzar a hacerlo: que fuera más vulnerable con su
esposa e hijos, que compartiera sus miedos con su esposa y que se despojara de vez en cuando de ese
control férreo que tenía dentro de sí que no lo dejaba vivir.
Es muy difícil
amigas y amigos que me leen alcanzar la perfección como ejemplo el día de hoy la misma Martha. Es irreal tan siquiera
pensarlo. Empieza a ver lo que si puedes alcanzar ahora mismo en tu vida. Haz
una honesta evaluación de tus debilidades y fortalezas. Cuando alcances una
meta celébralo, pero cuando te equivoques no te castigues sin compasión.
Después seguiremos
hablando el conflicto que todos tenemos El Ego y la Sombra que todos llevamos
dentro.
Dios me los bendiga, sigan enviando sus consultas a
dracaroline@dracaroline.com que con respeto y cariño responderé.
Su Amiga del Alma
























