jueves, 1 de septiembre de 2011

¡OH NO!!! DE NUEVO LA DEPRESIÓN!!!!



Alicia se daba vueltas en la cama, no podía dormir. Eran las 3 a.m.,  y dos horas antes se levanto sobresaltada. Por su mente desfilaban los pensamientos acerca de la reunión que había tenido con su jefe esa tarde. Esta vez solamente escuchaba su propia voz:



“¿Por qué lo hice de esa manera? Parecía una idiota. ¿Qué me estaba diciendo él, cuando me dijo que mis funciones eran satisfactorias? Ok ¿Pero no lo suficiente para un aumento de salario? ¿Por qué invadía él mi territorio? Ese proyecto es mío. Tal vez está planeando sustituirme, tal vez no soy lo suficientemente buena para ese proyecto, ni tan siquiera para un aumento de salario…”

Alicia no pudo dormir. Cuando la alarma sonó, sus pensamientos cambiaron, no se podía mover, tenía que ir a dar el desayuno a sus hijos, pensó que pasaría si se quedaba sin su empleo. Mientras se dirigía hacia el baño, pensaba que la iban a rechazar una y otra vez en cada empresa donde presentara una solicitud de empleo.

Se decía No puedo entenderlo ¿Por qué rayos me preocupo demasiado? Todos parecen manejarlo bien. Obviamente no se manejar una casa y un trabajo. ¿Por qué dijo eso de mí?”

Y la cinta volvía una y otra vez por su mente.

Juan no había tenía problemas para dormir. De hecho le costaba levantarse. Ahí estaba nuevamente, sentado en su carro en el estacionamiento de su oficina, sintiendo el peso del día en el asiento de su carro. Sentía todo su cuerpo cargado. Todo lo que podía hacer es quitarse el cinturón de seguridad. Y ahí estaba sin poder salir del carro.

Tal vez si mentalmente repasaba lo que tenía que hacer, tal vez se movería. Pero no esta vez. Cada vez que pensaba en lo que tenía que hacer, las llamadas, las reuniones, las citas le caían como una bola de acero, se veían tan superficiales, su mente deambulaba precariamente a través de toda su agenda, preguntándose una y otra vez:

“¿Por qué me siento tan mal? Tengo todo lo que todo un hombre quiere en la vida, una mujer amorosa, hijos, un buen trabajo, una casa hermosa… ¿Qué pasa conmigo? ¿Por qué no puedo salir de esto? ¿Por qué me siento así? Si supiera porqué me encuentro así, podría salir de este caos como toda la gente lo hace.”

Alicia y Juan sólo quieren ser felices. Alicia podría decirles que disfruta momentos de alegría pero no parecen durar mucho. Algo le sucede, cuando era joven sabía lo que tenía que hacer sin problemas, pero ahora la menor preocupación la lleva a la desesperación. Juan dice que también disfruta momentos buenos pero los describe como más bien períodos de ausencia de dolor que la presencia de  alegría. No tiene idea porque vuelven estas sensaciones. Todo lo que sabe es que mientras todos en su familia se estaban riendo y pasándola muy bien  en la última reunión familiar, él se encontraba como ido sin poder siquiera vivir el momento.

Alicia vive en un profundo terror desde que su esposo la humilló y la abandonó con sus hijos. La cruel disputa por la patria potestad de los niños. Todo lo que tuvo que hacer para mantener a sus hijos con ella y aparte mantenerlos. Todos en la familia la apoyaron. Cuatro meses después lloraba y lloraba, no se podía concentrar, se sentía culpable y “mala madre”. No podía comer, no podía dormir, y se le diagnosticó depresión. Depresión que se hizo recurrente  diagnosticándola con Trastorno Depresión Recurrente.

A Juan se le diagnosticó distimia. Es una especie de depresión en bajo grado, una situación no tan aguda sino más bien crónica. Ahora bien el diagnóstico no importo mucho. El problema con Alicia y Juan y con el resto de muchísimas personas, es que desean con desesperación cómo ser felices pero no saben cómo. ¿Por qué terminamos sintiéndonos tan bajos de ánimo una y otra vez? ¿Por qué nos cuesta ser felices, caminando por la vida a rastras, crónicamente bajos de ánimo y descontentos, cansados e indiferentes, con poco interés en las cosas que nos daba placer y hacía que la vida fuera digna de ser vivida?

Dios me los bendiga, sigan enviando sus consultas a caroline@adiospanico.com que con respeto y cariño responderé.
Su Amiga del Alma

0 Responses to “¡OH NO!!! DE NUEVO LA DEPRESIÓN!!!!”