lunes 8 de marzo de 2010

¿SUFRES DE CLAUSTROFOBIA Y TERROR?


Uno de mis clientes claustrofóbicos me contó una experiencia que tuvo y me pidió que la compartiera con todos nuestros queridísimos lectores con el único fin de animarles a enfrentar los miedos.

Esta joven fué a un inmenso parque de diversiones que hay en Florida y se montó en la Torre del Terror. A ver si se las puedo mostrar


ya tienen una mejor idea de lo que escribo y describo. Miren aquí los pasajeros se montan y
bajan y suben con una simulación tan real que el elevador pareciera que se saldrá fuera de control.

Me contó que durante el primer ascenso y caída, ella se sintió tan aterrorizada que pensó que ahí mismo se iba a morir y le dijo a su hermana lo que estaba sintiendo.

La hermanita le dijo "no te apures que faltan dos arranques más y dos caídas", ahora si que esta clienta me dijo "ahora si me muerooooooooooo". Cuando ella dijo "es mi muerte inminente ya no puedo más lo acepto todo perdóname Dios estoy lista para morir". De pronto al aceptar la muerte, su pánico se desvaneció por completo y fue capaz de terminar todo ese viajecito sin nada de terror.

Así es amigos y amigas tan difícil de creer, lo que da de comer y mantiene a esas fobias es la lucha, la pelea y el no querer aceptarlo. Si usted se pone a gastar su adorada energía en pelear con el miedo, es como encender una velita y encerrarla en una jarra herméticamente cerrada, eso le privará del oxígeno para mantenerse encendida.

Por eso les insisto que los tratamientos para la ansiedad que se basan en alejarse de aquello que le incomoda son recuperaciones que no duran mucho y nuevamente empezará a sufrir los síntomas a las primeras de cambio. Sin embargo si confias en el tratamiento que te pide que sientas la ansiedad, que te sumerjas, que la dejes que haga su trabajo y pase, ahí es donde tu vida empezara a brillar como anteriormente lo era.

Esta anécdota de la torre del terror demuestra una vez más que nuestros instintos para manejar el pánico y el miedo son generalmente equivocados, y que el progreso viene cuando nos arriesgamos a realizar lo opuesto.

Esto le sirvio a mi cliente para aceptar lo que siempre le había recomendado "entregarse al pánico en lugar de resistirlo".

Les quiero muchísimo, Jesús, María y José nos bendigan a todos
hasta el próximo mensaje
DraCaroline

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